HONTANAR: CORAZON DE LOS MONTES
"… empieza la carretera a escalar un trozo de sierra,
que tapa su calvicie con flores de jara, enebros y arbustillos montañeses.
Entre el árbol y el agua van dulcificando un poco la angustia del paisaje castellano.Al final de la cuesta, y sobre una explanada protegida por los montes,
hay un pueblo con encanto, de casas tan chatas y limpias,
que más bien parecen palomas picoteando en los huertos.Este corro de casitas blancas,
cuyo atrio es siempre un verde alfombrín de fronda,
se llama Hontanar…"— Serenata Lírica a la vieja ciudad. Félix Urabayen. 1928. —
EL PAISAJE QUE LO ABRAZA
Hontanar está situado en un entorno natural privilegiado, enclavado en un paraje singular por situarse en el corazón de los Montes de Toledo, en la profundidad de un valle a 843 metros sobre el nivel del mar y vigilado por algunos de los picos mas altos de los montres como el Corral de Cantos, el Telegrajo o Pico de Sombrerera. Lugares emblematicos como el Risco de las Paradas, desde donde poder disfrutar de una vistas y un atardecer inmejorables.
El paisaje de Hontanar se extiende a lo largo de 152 kilómetros cuadrados, con 360 grados de panorámica montañosa, generando todo tipo de paisajes, destacando los colores y tonos de su vegetación entre robles, alcornoques, acebos, madroños, brezos, encinas, tejos, quejigos, olivos, almendros, castaños, y los aromas del tomillo, el orégano, la mejorana, las orquídeas y de la infinidad de jaras… Regado por los ríos Cedena, Estena, Majadillas y Torcón y de arroyos como el Pasadero, las Lanchas, los Trevejiles, Gimena, las Cuevas, los Reales, el Gualí, etc, riegan la tierra y dan vida a rincones magicos como la Hoz de Carboneros, con su impresionante cascada en epoca de lluvias.
Hontanar, ofrece al visitante, infinidad de rutas por las que dar un agradable y tranquilo paseo o algunas más complejas de senderismo y MTB, la posibilidad de degustar la exquisita comida típica manchega en cualquiera de los restaurantes del pueblo, disfrutar de su entorno natural de gran belleza y valor cinegético.
Historia Tallada: En sus entrañas late el pasado en el Yacimiento de Malamoneda, donde necropolis visigodas y romanas cuentan historias de civilizacines que, al igual que nosotros hoy, cayeron rendidas ante la belleza de este horizonte de roca y jara.
Declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica en 2008, que incluye su hábitat, una necrópolis con más de 100 sepulcros tallados en roca, epígrafes funerarios, y estructuras militares correspondientes a las etapas hispano romana, visigoda, musulmana, alto y bajo medievales cristianas, así como un despoblado desde finales del siglo XVI hasta el siglo XX.


















